viernes, 13 de agosto de 2010
Una gran noche...
Señores ha sido una gran noche, la noche de anoche...
Luego de casi 2 (dos) meses sin computadora, acá estoy para relatar a ustedes los pormenores de dicha noche.
Si bien se presentó como una noche (je, otra vez) ventosa y fría por demás, la pasamos realmente muy bien en casa de nuestro anfitrión.
Las empanadas estuvieron calentitas y bien ricas como de costumbre y hasta las negritas no me cayeron tan pesadas esta vez.
La conversación se presentó amena y complice como corresponde a tres amigos que se precien de tal condición.
Si!... realmente la pasé muy bien ayer.
No hay dudas de que el tute cabrero es un gran juego...
Que... ¿no me creen?
Preguntenle a Rai.
Abrazos a tutti, Gonza.
Luego de casi 2 (dos) meses sin computadora, acá estoy para relatar a ustedes los pormenores de dicha noche.
Si bien se presentó como una noche (je, otra vez) ventosa y fría por demás, la pasamos realmente muy bien en casa de nuestro anfitrión.
Las empanadas estuvieron calentitas y bien ricas como de costumbre y hasta las negritas no me cayeron tan pesadas esta vez.
La conversación se presentó amena y complice como corresponde a tres amigos que se precien de tal condición.
Si!... realmente la pasé muy bien ayer.
No hay dudas de que el tute cabrero es un gran juego...
Que... ¿no me creen?
Preguntenle a Rai.
Abrazos a tutti, Gonza.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario